"Querida mamá:
Yo te quiero mucho, siempre estuve a tu lado.
Hice todo lo que tú me dijiste y dije todo lo que tú querías, fui tu
aliado incondicional.... ¡y qué orgullosa te sentías de eso!... más aún
si tu objetivo se cumplía: alejar de mí a quien tú odiabas y que, según
afirmabas, no me cuidaba bien. Te considerabas una madre ejemplar. Pero,
al mismo tiempo, me separabas de una de las personas más importantes de
mi vida, quien me amó incondicionalmente desde mis primeros minutos de
vida y dejó su corazón y muchos de sus tiempos por pasillos y salones,
donde el criterio y la justicia deberían reinar.
Me imagino que ya
sabes a quién me refiero. Me alejaste de él e hiciste que lo perdiera.
Tú hiciste que no lo quisiera ver, que lo criticara, que lo odiará casi
como tú a él, pero la verdad, mamá, es que a quien más odie fue a ti por
haberme separado de quien más me amaba, el ser más valioso que pude
haber conocido en mi vida: MI PAPÁ. Ojalá ahora entiendas, Tu hijo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario